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​Vinos, quesos y chocolates en seducción

​Vinos, quesos y chocolates en seducción

​Vinos, quesos y chocolates en seducción
Publicado el 8 de febrero |  "Autor" Adriana Gibbs

Vinos, quesos y chocolates en seducción

Hay armonías que enamoran. Estas son 5 de ellas para disfrutar en pareja y con amigos:

1

“Cada queso tiene su vino preferido, así como cada vino su amor especial”, bien escribió Maurice des Ombiaux, escritor belga y gastronómo. Y es que la combinación de vino y queso permite experimentar nuevas sensaciones. Son una dupla de disfrute y encanto.

“Es más bien una leyenda el hecho de que el vino tinto sea el que mejor combina con el queso. A menudo, los taninos en combinación con algo salado o ácido, tiene un efecto bastante duro y agrio sobre el queso”, advierten Brigitte Engelmann y Peter Holler en el “Manual del Gourmet del Queso”. Los autores proponen ensayar vinos espumosos con los quesos madurados de textura cremosa y es que los vinos espumosos tienen un efecto limpiador sobre el paladar.

2

“A una variedad importantes de quesos les cae mejor el blanco que el tinto”, escribe Alberto Soria en su libro “Permiso para pecar”. Quesos blancos venezolanos armonizan maravillosamente con un vino blanco ligero y fresco como el sauvignon blanc.

Un criterio que guía las combinaciones, explica Le Cordon Bleu en “Escuela de Vino”, es tomar en cuenta el tipo de pasta; esto es, la consistencia del queso. Por lo general, los quesos de pasta blanda van mejor con vinos blancos jóvenes o espumantes; mientras que los de pasta semidura y dura pueden ser acompañados por algunos blancos con cuerpo (chardonnay o viognier, por ejemplo) o por tintos afrutados con pocos taninos.

3

A los quesos de pasta dura le van bien los tintos. Entre estos, se sugieren los de cuerpo medio y más añejos que los muy jóvenes y frutales. Quesos de textura cremosa es buena idea acompañarlos con tintos de calidad. “Hay que evitar los vinos jóvenes de taninos agresivos, pues se vuelven amargos con los componentes salados del queso”, remarcan Engelmann y Holler.

4

El encanto del oporto (y del buen chocolate) lo refrendan los enamorados. Por la variedad de estilos, años de envejecimiento y las sutilezas de sabor que diferencian sus botellas, el vino de oporto ha destacado desde el siglo XVIII en los maridajes: desde los canapés de pescados ahumados y en salazón, hasta los quesos frescos de oveja y cabra. Ahora bien, las armonías con el chocolate son legendarias. Combinación de seducción y leyenda. Al oporto tawny le gusta acompañar los chocolates con un representativo porcentaje de cacao venezolano. Hay, felizmente, varias opciones a la carta.

5

Las burbujas (y especialmente las rosé) son seguro descorche de seducción.

¿Compañía? Bocados de ligereza (carpaccios de pescado) y tartaletas de fruta son dos caminos que cautivan.

Todo esto sin olvidar que las grandes combinaciones consisten en encontrar las similitudes y los contrastes de sabor, cuerpo (textura), e intensidad. “No se trata de una ciencia exacta. La experiencia indica que es un ejercicio subjetivo, personal, perfecto para unos e inexacto para otros”, destaca Soria. Eso no se puede aprender sino probando a sabiendas de que las generalizaciones –en este terreno- son eso: una guía. La invitación, pues, es la de probar. Advertirá que el placer es una búsqueda sin término.

Por: Prof. Adriana Gibbs

www.adrianagibbs.com

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