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En el Whisky Escocés, la modernidad abraza nuevas botellas

En el Whisky Escocés, la modernidad abraza nuevas botellas

En el Whisky Escocés, la modernidad abraza nuevas botellas
Publicado el 21 de marzo |  "Autor" Alberto Soria

En el Whisky Escocés, la modernidad abraza nuevas botellas

Hoy, los consumidores exigen más. Y eso ha sacudido al bar y al whisky.

A los jóvenes amantes del escocés les resultan por conocidos redundantes los relatos sobre la tradición de los últimos 20 años. Ahora quieren probar además de pureza, la matizada diferenciación en los procesos de envejecimiento, exigen botellas especiales, armonías con cocteles, y esperan que la degustación del envejecimiento en barricas de roble tenga escalas que los transporten de la melodía preferida, a la sinfonía.

Esos deseos expresados de la demanda de los nuevos consumidores, ha relanzado el posicionamiento del whisky puro de malta o Single Malt.

A diferencia del escocés normal, que se obtiene a partir de una mezcla de whiskys de granos y de malta, el Single Malt es elaborado en un 100% por destilaciones de maltas.

La malta se obtiene en Escocia humedeciendo, germinando y tostando la Cebada. La cebada por su calidad y poder de envejecimiento es el producto estrella en la destilación del whisky de Escocia. Es más costosa que el maíz, trigo, centeno, o arroz , productos agrícolas de los que también se producen whiskys en otras partes del mundo.

Sin malta, es decir sin cebada, no existe la calidad y sabor que el consumidor habitualmente busca en el trago escocés. Por eso hasta los whiskys de mezcla más baratos la utilizan, aunque sea en muy pequeños porcentajes.

Como ocurre en el Chateau (castillo) francés que codifica y resalta la aristocracia del vino, el single malt es por ley de Escocia el resultado único de las mezclas de whisky puro de una destilería específica.

La marca descansa en la destilería. Los single malts pueden indicar en su etiqueta la edad mínima de envejecimiento escogido para una botella. Y también pueden no indicarlo, como se ha puesto en boga en los últimos 10 años.

La nariz, el manejo cotidiano de los inventarios y la evolución de los whiskys que reposan en barricas de una marca, le permiten al Maestro Mezclador y al Master Distiller de cada marca trabajar la diferencia.

Se llega así en esta categoría de “escogencia de conocedores” a obtener botellas de altísima calidad a partir de mezclas de maltas donde las más jóvenes tienen 15, 18, 25, 30 y hasta 40 años.

Entendiendo el Single Malt como un “Whisky de Malta única de una única destilería” la singularidad de cada destilación y la evolución de la madurez de las barricas en inventario, permite también hoy a las marcas crear diversos estilos.

Así hoy cada vez más, existen en el mercado global grandes botellas de whiskys jóvenes. Son producidos con ensamblajes de whisky de malta puro, pero de diferentes envejecimientos. Edades que no se identifican, y permanecen como secreto industrial. A esas botellas se las denomina en la industria NAS (No Age Statement Whisky) acrónimo que en inglés significa “Sin edad declarada”

Por su pureza, el Single Malt ha evitado así no quedar arrinconado en la categoría de lujo y super-caro para presentarse como opción frecuente de conocedores.

Para el reposo en solitario del guerrero o para grandes ocasiones. Es de esta forma una opción moderna que avanza con alegría y estilo, hacia la categoría de antojo de Lujo, frecuente.

Por: @Albertosoria

Posted in: Alberto Soria