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Whiskys ultra, sin edad en la etiqueta
Publicado por AS | Publicado en Whisky | Publicado el 12-06-2010

Para diferenciarse, ahora se ofrecen “fantasmas”. Son botellas que contienen maltas únicas, de barricas escasas o que ya no existen y que no se pueden volver a producir. Quienes las beben, afirman que contienen whiskys de 30, 40 y hasta de 60 años. Pero en la etiqueta, el productor guarda silencio.
Esa es hoy una nueva tendencia en el whisky escocés: producir botellas “ultras” con mezclas de maltas sin añejamiento declarado. Si se imprimieran los años en la etiqueta, la ley escocesa obliga a revelar únicamente la edad del más joven de la mezcla.
Callar la edad, aquí causa desconcierto. No en vano en los últimos 50 años, hemos segmentado claramente los tragos entre los legionarios del 12, los puristas escasos del 15, las multitudes de adoradores del 18 y los echones o exquisitos del 21 y 25. Un consumidor que afirme que sólo bebe escocés sin edad, debe ser cauteloso entre nosotros. De lo contrario está perdido socialmente. Imagínese el matrimonio de la hija, en el Country, con tequeños de autor y whisky “sin año”. Es decir, de supuesto nueve para abajo.
“Whisky fantasma” implica que uno bebe whiskys ultra Premium sin edad impresa en la etiqueta. Las botellas contienen maltas finas de destilerías centenarias, o ya cerradas. Esas maltas aparecen en las regiones claves del escocés, como si fueran fantasmas. Éstos, forman parte de la vida nacional. No hay castillo, ni destilería antigua sin un fantasma.
Cuando en Escocia van a crear algo nuevo, único, diferente y por escaso necesariamente costoso, sacan del cuarto de cata a todos y solo dejan al master blender y su nariz. Ése es el momento en que aparece el fantasma. Es un whisky ultra añejo o único, que estaba encerrado en algunas barricas en algún depósito. El maestro escoge unas gotas, y con ellas crea la fórmula. Que durará hasta que las gotas mágicas se acaben. Actualmente en unos 150 depósitos diseminados por el país, el whisky está almacenado en nada menos que 18 millones de barricas de roble.
Los fantasmas provienen de destilerías que ya no existen, de inventarios viejos, de barricas apartadas en un rincón, de whiskys que el roble añejo de la barrica, y el clima, hicieron gloriosos y diferente después de un montón de años.
Las botellas Premium con whiskys fantasmas, sin edad revelada en la etiqueta, son pocas. Entre ellas, King George V, Blue Label de Johnnie Walker, Buchanan´s Red Seal, Old Parr Superior, Royal Salute Hundred Cask. Si lo duda, pruebe. Sin refrescos de cola ni agua e`coco, por lo menos el primero.



